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CONFLICTO Y VALOR – NOVIEMBRE 21 – MARTIRIZADO POR CAUSA DE CRISTO
El relato bíblico de la vida de hombres y mujeres de la antigüedad presenta una gama tan variada de situaciones diversas que cada uno puede identificarse con algún personaje allí descripto Será sabio quien saque del estudio de ese relato aquello que guiará, enriquecerá y salvaguardará su propia vida. Tomará valor de aquellos que triunfaron, y es de esperar que evitará los sinsabores de aquellos que hicieron decisiones erróneas.
Al relatar las hazañas, los fracasos y los éxitos de los hombres, la Palabra de Dios a menudo describe sus caracteres muy escuetamente. Las prensas del siglo veinte han facilitado la divulgación de relatos más completos y detallados de las vidas de esos individuos, tal como nos han llegado mediante la pluma inspirada de Elena G. de White. En una forma no común, ella aferra y aplica, con profunda visión, divinamente guiada, lecciones valiosas de las vidas de santos y pecadores retratados en la historia sagrada. De esta voluminosa y rica fuente que son los escritos de Elena G. de White han sido escogidos los 365 breves esbozos que contiene este libro.
Es obvio que no podían reproducirse aquí biografías completas de tantos personajes. Estas pueden buscarse en los cinco tomos de la serie “El Gran Conflicto”, en los Testimonios y otros libros de E. G. de White, y en los suplementos al SDA Bible Commentary. Más bien, las lecciones de sus vidas han sido expuestas aquí mediante incidentes, en su marco biográfico. Estos aparecen en un orden aproximadamente cronológico, pero sin una estricta secuencia de sucesos; tampoco ha sido posible ser exhaustivos aun dentro de estas limitaciones.
#Matutina #Ellen_White #CYV #Noviembre
Video Transcript
martirizado por causa de Cristo. 21 de noviembre. Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. Hechos 6:15. Esteban, el más destacado de los siete diáconos, era varón de profunda piedad y gran fe. Era muy activo en la causa de Cristo y proclamaba osadamente su fe. Eruditos, rabinos y doctores de la ley entablaron con él discusiones públicas, confiados en obtener fácil victoria, pero no podían resistir a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Al ver los sacerdotes y magistrados el poder que acompañaba a la predicación de Esteban, le cobraron a servo odio. Echaron mano de Esteban y lo llevaron ante el consejo del Sanedrín para juzgarlo. Saulo de Tarso estaba presente y tomó muy activa parte contra Esteban, aportando todo el peso de su elocuencia y la lógica de los rabinos, a fin de convencer a las gentes de que Esteban predicaba falsas y perniciosas doctrinas. Pero Saulo encontró en Esteban un varón que comprendía plenamente los designios de Dios en la difusión del evangelio por las demás naciones. El preso leyó su destino en los crueles rostros que le acercaban, pero no se inmutó. No temía la muerte, ni le aterrorizaban los furiosos sacerdotes, ni las excitadas turbas. Perdió de vista el espectáculo que se ofrecía a sus ojos. Se le entreabrieron las puertas del cielo y vio la gloria de los atrios de Dios y a Cristo que se levantaba de su trono como para sostener a su siervo. Los Hechos de los Apóstoles, páginas 80 a la 83. En todo tiempo los mensajeros elegidos de Dios fueron víctimas de insultos y persecución. No obstante, el conocimiento de Dios se difundió por medio de sus aflicciones. Cuando apedrearon al elocuente y noble Esteban por instigación del Sanedrín, no hubo pérdida para la causa del evangelio. La luz del cielo que glorificó su rostro, la compasión divina que se expresó en su última oración, llegaron a ser como una flecha aguda de convicción para el miembro intolerante del sanedrín que le observaba. Y Saulo, el fariseo perseguidor, se transformó en el instrumento escogido para llevar el nombre de Cristo a los gentiles, a los reyes y al pueblo de Israel. El discurso maestro de Jesucristo, página 33. M.